jueves, 6 de junio de 2013

Impacto de la apertura comercial y la competitividad en El Salvador.


MARCO CONCEPTUAL.
Introducción.


En El Salvador, desde principios del siglo XX la economía se ha visto enfocada en el fortalecimiento de sectores específicos que se convierten en ejes dinamizadores de la economía. En 1989, luego del conflicto armado en el país, llega un nuevo partido político al poder (ARENA), y se implementa un Modelo Neoliberal, el cual buscaba insertar a la economía salvadoreña a la dinámica de la liberalización internacional a través del sector financiero y el sector maquila.
Desde los ochentas, el Fondo Monetario Internacional junto con el Banco Mundial y otras instituciones internacionales, dictaron una lista de políticas económicas sugeridas a los países en vías de desarrollo. En El Salvador se implementó el Consenso de Washington bajo los Programas de Ajuste Estructural y Estabilización Económica.
Con la implementación del modelo neoliberal se han realizado una serie de políticas comerciales con el propósito de liberalizar el comercio, entre ellos los tratados de libre comercio y la desgravación arancelaria. Dicho proceso se conoce como: Apertura Comercial.
El presente estudio busca abordar el impacto de la liberalización comercial en la distribución del ingreso y competitividad internacional, para determinar si la implementación de dicho modelo económico ha sido viable en nuestro país, midiéndola según sus efectos en la clase trabajadora, la evolución de los determinantes de la competitividad internacional y la estructura productiva nacional.




CAPITULO I
ANÁLISIS TEÓRICO SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO Y LA COMPETITIVIDAD INTERNACIONAL

En el presente capítulo, se busca analizar las concepciones teóricas que explican los problemas económicos de la distribución del ingreso y la competitividad internacional, enfocándonos en el principal paradigma económico: la economía política.
Debido a la naturaleza de los problemas que se pretenden analizar, y la falta de un aparato teórico bien estructurado, dentro del paradigma de la economía política, que sirva de nexo sólido entre la distribución del ingreso y el comercio internacional, el capítulo se dividirá en dos: la primera parte estará relacionada a la distribución del ingreso y la segunda al comercio internacional haciendo énfasis en los factores estructurales que influyen en la competitividad internacional.
Dichos apartados se estructuran de la siguiente manera: primero realizando una breve introducción al tema, es decir, la distribución del ingreso y la competitividad internacional; a partir del paradigma de la economía política, interrelacionando las ideas de los principales exponentes de dichos paradigmas. Se seguirá dicha estructura porque a pesar que el pensamiento neoclásico fue desarrollado después que el de la economía política en la línea de tiempo, creemos que el paradigma dominante neoclásico carece de una base teórica sólida que sea capaz de apegarse a la realidad del sistema capitalista, y en menor medida, del desarrollo de dicho sistema en países subdesarrollados como El Salvador.

La distribución del ingreso

A partir del desarrollo de la Economía como ciencia, se pueden evidenciar dos paradigmas que determinan el desarrollo del pensamiento económico, los cuales abordan de distinta manera los diferentes problemas económicos. El problema de la distribución del producto o el ingreso no es la excepción.
El primero de estos paradigmas está compuesto por los pensadores de la Escuela Clásica. Según su análisis, se figuran tres clases sociales conformadas por los capitalistas, los trabajadores y los terratenientes, distribuyéndose el excedente económico a partir de las relaciones sociales que cada clase presenta dentro de la economía.
El segundo de los paradigmas es desarrollado por los economistas neoclásicos, que inician con la corriente marginalista. En esta corriente de pensamiento se dejan a un lado la estratificación de las clases sociales y se vuelca hacia una visión individualista determinado por las voluntades de los agentes económicos sean estos consumidores y productores. Otro punto de quiebre que se presentan entre estos dos paradigmas es el abordaje del problema fundamental de la economía. En el primero se trata de resolver el problema de la reproducción de los factores, mientras que para los neoclásicos el problema radica en la asignación de los factores de producción y vuelven su análisis hacia la utilización de las matemáticas.
                                                                                                    
Pensamiento neoclásico sobre el problema de la distribución del ingreso.
Desde la síntesis neoclásica, la distribución del ingreso posee un carácter normativo, por lo que su explicación sobre este problema se desarrolla en un plano secundario. De esta manera, según Shaikh (1991), siempre se ha tratado de evitar los fundamentos sociales de la distribución del ingreso y se reduce los salarios y las ganancias a simple variables técnicas.
Los neoclásicos basan sus doctrinas en el individualismo, de esa manera no existen clases sociales en una economía por lo que la idea de distribución que planteaban los clásicos queda desechada. De esta manera, el “valor natural” de los salarios, la ganancia y la renta que determinaba el mínimo que debe corresponder a cada persona dentro del proceso de distribución del excedente económico pierde valor. En este sentido, la distribución del producto social se deja a las fuerzas del mercado a partir de la determinación de los precios de los factores productivos, de su escasez relativa en donde juega un papel importante el concepto de marginalidad.
La teoría de la productividad marginal relaciona la demanda de un insumo y su productividad marginal. De acuerdo a esta teoría, a los individuos se les paga el valor de sus productos marginales. Hablar en términos marginales se refiere a la participación que tiene la última unidad adherida al proceso productivo, es decir, existe una necesidad de agregar una unidad de determinado factor de producción para generar un artículo que cree una utilidad adicional al empresario. Es importante mencionar que a medida que se van utilizando unidades extras de dichos componentes la necesidad de incorporarlos en el proceso productivo va disminuyendo.
En estas instancias, el factor más afectado ante cualquier cambio es el trabajo. Al haber un exceso de oferta del factor trabajo, la utilización de una unidad adicional de este se vuelve menos deseada por lo que los precios de esta, es decir, los salarios, caen de tal manera que no se logran satisfacer las necesidades imperantes de los trabajadores. Ante esta circunstancia en la distribución del producto social se ve reducido la proporción correspondiente a los salarios, aumentando de esa manera la participación de las utilidades de los capitalistas. Es por esta razón, que según la visión neoclásica, los precios de la mano de obra es determinante para la competitividad de un país cuando abre sus fronteras al juego del libre comercio. De esta manera, bajo la concepción neoclásica se necesita una reducción del pago al factor trabajo para aumentar la competitividad, a pesar de la supuesta igualdad de los factores de producción, en donde cada factor recibe su pago de acuerdo a su productividad marginal, el papel del factor trabajo se reduce a un simple costo dentro de la producción originándose de este modo la teoría del valor-utilidad.
El modelo económico neoliberal se basa en las ideas de la escuela monetaristas teniendo como su mayor representante a Milton Friedman y Friedrich August von Hayek. El desarrollo de su pensamiento sobre la libertad que debe existir en los mercados y, sobre todo, relacionado con los precios, es lo que ha servido teórica, ideológica y políticamente para formular el Consenso de Washington y que se ha implementado en casi todos los países Latinoamericanos. Los pensadores que siguen esta línea son considerados como neoliberales porque realizan una relectura y actualización de las ideas del liberalismo.
Las doctrinas neoliberales se basan en la libertad del mercado que actúa a partir de las funciones que cumplen los precios:

·         Transmiten información importante sobre las condiciones del mercado y dirigida a las personas que necesitan conocer esa información.

·         Generan incentivos para que las personas (productores y consumidores, propietarios de factores de producción) actúen correctamente con la información proporcionada.

·         Determinan la distribución de la renta entre las personas.

En la función de los precios referida a la distribución, es la relación existente entre los ingresos percibidos por la venta de bienes y servicios con los costos de producción, lo que determina la renta que reciben los agentes involucrados en el proceso productivo.




El comercio internacional

En el primer trimestre 2011 se incorporaron mejoras metodológicas en la información de comercio exterior que abarca los datos publicados a partir del año 2005. Las cifras de comercio exterior fueron actualizadas adoptando recomendaciones de los Manuales de Balanza de Pagos y de Cuentas Nacionales, relativas principalmente a los criterios técnicos para la clasificación y registro de los bienes para transformación. Dicha revisión contempló la depuración de directorio de empresas de maquila así como también una investigación técnica realizada a través de encuestas y consultas directas a las empresas dentro de zonas francas y Depósitos de Perfeccionamiento Activo (DPA), a fin de constatar que no existe traspaso de propiedad (característica de las operaciones de maquila) y que el proceso productivo realizado por éstas esté acorde con el concepto de bienes para transformación (maquila), de tal manera de incorporarlas en la actividad que corresponda. Esta dio como resultado la necesidad de efectuar reclasificaciones entre el comercio de maquila y no maquila, así como la identificación precisa de otras actividades como las de comercializadores y operadores logísticos. Además se incluyeron recomendaciones de la consultoría internacional realizada para la elaboración de Índices de Precios de Comercio Exterior.  Otra mejora es el cambio de la fuente de la información de petróleo crudo con la finalidad de atender recomendaciones metodológicas referidas al momento de registro de dichas transacciones.
En 2012 se actualizó la investigación a empresas localizadas en Zonas Francas y Depósitos para Perfeccionamiento Activo (DPA) para indagar sobre el traspaso de propiedad, con la finalidad de identificar cuales empresas dejaron de realizar la actividad maquiladora. La investigación se realizó mediante entrevistas directas a empresas (que representan el 80% del total previo a la revisión), encuestas e información del Ministerio de Economía; habiéndose investigado un total de 136 empresas entre exportadoras e importadoras. La investigación dio origen a nuevas reclasificaciones que abarcan los años 2010/2012, lo que implicó una reducción del registro de bienes para transformación de alrededor del 10% del total registrado inicialmente; los datos revisados fueron publicados por primera vez en septiembre 2012.
 




Capitulo II

ANALISIS DESCRIPTIVO DE LAS POLITICAS NEOLIBERALES COMERCIALES, LABORALES Y PRODUCTIVAS
1989-2010.
En 1989 se inicia la implementación del modelo neoliberal con la llegada de un nuevo partido político al poder, Alianza Republicana Nacionalista de El Salvador (ARENA), a través de la implementación de los programas de ajuste estructural y estabilización económica bajo la base del consenso de Washington. Es por ello que el objetivo de este capítulo es presentar todas las medidas implementadas en los distintos gobiernos en materia de apertura comercial, distribución del ingreso y competitividad internacional. Para tales efectos, se describirán las principales políticas comerciales, laborales y productivas.
En el presente capitulo se efectúa una breve descripción de los antecedentes que dieron paso a la implementación del Modelo Neoliberal en el país, después de la caída del Modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones y de haber pasado por un período de guerra que cambio el desempeño de la economía y su estructura productiva.
La estructura del capítulo se divide en cuatro partes. La primera presenta las políticas comerciales implementadas a lo largo del periodo de estudio, describiendo la evolución del grado de apertura comercial y el saldo comercial para cada uno de los períodos presidenciales, así como también, se hará un resumen de la evolución que han tenido el número de países con saldos superavitarios y deficitarios y la desgravación arancelaria.
Se presentan los períodos presidenciales desde 1989 hasta la actualidad, con el fin de describir lo que cada administración presidencial implementó en su período en el marco de las recomendaciones neoliberales del Consenso de Washington, para discutir las políticas de apertura comercial y las medidas tomadas en el mercado laboral y productivo, dicha discusión servirá como base para evaluar el impacto, que dichas acciones han tenido a nivel agregado y sectorial de la economía.
La segunda parte describe las políticas laborales dentro de cada uno de los programas de gobierno. El tercer apartado será respecto a las políticas productivas. Se describirán las principales líneas de acción tomadas por las administraciones presidenciales desde 1989, evaluando el comportamiento de indicadores productivos como el PIB real a nivel sectorial y agregado, los flujos de inversión privada, pública y extranjera directa, así como el destino del crédito para de esta manera evaluar los rubros económicos que han tenido un mejor comportamiento en el período de la apertura comercial.
Por último, una breve síntesis de las principales políticas comerciales, laborales y productivas implementadas en el período de la apertura comercial y el modelo neoliberal.

ANTECEDENTES.
A finales del siglo XIX, con la implementación del cultivo del café, el eje de acumulación del capital se centró en el sector agrícola a través del modelo primario exportador. Sin embargo, con la caída de los precios y la pérdida de importancia a nivel internacional, en el período de 1934 a 1950, de este eje de acumulación se implementa un nuevo modelo, basado en las ideas de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y Raúl Prebisch para dinamizar la economía conocida como Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), donde el principal eje de acumulación se centra en el sector industrial.
Al contrario de los modelos de monocultivo agroexportadores, el modelo ISI se basaba en la idea de un desarrollo hacia adentro buscando cambiar la estructura productiva del país. De acuerdo con Barrera, et al. (2008), el período del modelo ISI, modifica las características de la FES salvadoreña, pero no logra desplazar al sector agro-exportador.
Como el eje de acumulación central en la economía, a pesar de que este empieza a perder importancia en la producción nacional hacia finales de la década de 1970.
En 1979 estalla el conflicto armado, esto debido a una diversidad de causas sociales, económicas, políticas, etc., fue una época de mucha tensión política e incertidumbre económica, por lo que no existía incentivos para la inversión privada, generando de esta manera un período de estancamiento económico. Para observar el impacto que marcó este hecho histórico en nuestro país, el comportamiento del PIB a precios constantes muestra dicho estancamiento e incluso una caída en la producción nacional.
Finalizado el conflicto armado, en 1989 entra un nuevo partido político a gobernar el país. El partido ARENA, lleva a cabo la implementación de un nuevo modelo económico bajo el respaldo de Instituciones Financieras Internacionales (IFI´s). Empieza una transición del modelo ISI al Modelo Neoliberal, que busca abrir las fronteras del país al mercado internacional, principalmente a través de la apertura comercial, sector financiero y la trasformación del país en una zona franca atrayente para las maquilas.
Después de haber pasado por un período de guerra que dejo devastada la estructura productiva del país y de haber estado bajo un Modelo de industrialización por sustitución de importaciones se presenta bajo el Gobierno de Alfredo Cristiani al Modelo Neoliberal como alternativa para reactivar la economía.
Este modelo estaba apoyado por las grandes IFI’s que pasaron de promover la reconstrucción y el fomento de las economías devastadas por la segunda guerra mundial, a velar por los intereses del capital transnacional. Las economías subdesarrolladas, especialmente las latinoamericanas, imposibilitadas de cubrir la deuda externa obtenida en la década de los 80s, dependían de las plataformas de ayuda condicionada de las IFI´s, que buscaban agilizar los procesos de cambio hacia los nuevos ejes de acumulación.
Es por esto que los Estados Unidos y las IFI´s serían determinante en la estructuración de la política económica de El Salvador durante toda la década de los 90’s. Los mecanismos de influencia de las IFI’s respondían a una lógica económica concreta que se había moldeado de acuerdo a las nuevas exigencias de valorización de capital, una lógica que surgía a partir de los “Institutos de Investigación” y “tanques de pensamiento”, de la denominada “Mainstream economics” (The New School for Social Research, 2008; citado en Barrera et al, 2008), desarrollada principalmente en los Estados Unidos e Inglaterra.
Las grandes instituciones financieras internacionales dictaron una lista de políticas económicas sugeridas a los países en vías de desarrollo. Por tanto, los nuevos objetivos a partir de la década de los 90’s se ubicaron en: “… lograr un crecimiento sostenido, reducir la participación del Estado en la economía, y utilizar más plena y eficientemente los recursos del país”. Estas estrategias, conocidas como el Consenso de Washington, buscaban contrarrestar todos los desequilibrios macroeconómicos y redefinir el papel del Estado en la economía, para así poder impulsar el crecimiento económico. Se recomendaba a los países en vías desarrollo las siguientes medidas:

1. Disciplina Presupuestaria
2. Priorizar el gasto público
3. Reforma Fiscal
4. Liberalización del tipo de interés.
5. Liberalización comercial.
6. Privatizaciones.
7. Desregulaciones.
8. Derechos de propiedad.
9. Apertura a la entrada de inversiones extranjeras directas.
10. Tipo de Cambio Competitivo.

Estas disposiciones internacionales marcaron significativamente el modelo económico de El Salvador. Para recibir financiamiento económico de las instituciones antes mencionadas, se puso en marcha un Programa de Ajuste Estructural y de Estabilización Económica (PAE y PEE). Es importante recalcar que las políticas económicas implementadas en El Salvador tenían la finalidad de cumplir los tres grandes objetivos que planteaban los organismos Internacionales:

·         Equilibrio Interno.
·         Equilibrio Externo.
·         Reasignación del Papel del Estado en la Economía.



Descripción de políticas neoliberales comerciales, laborales y productivas implementadas en El Salvador.

Políticas Comerciales:
Las políticas comerciales juegan el papel más importante en el modelo neoliberal, ya que de acuerdo a este enfoque, abrir las fronteras hacia nuevos mercados permite aumentar  la productividad del país que redundara en un aumento de la competitividad internacional de nuestro país. El modelo establece que una de las formas en la cual se realizará dichos aumentos de competitividad será mediante el abaratamiento de los insumos de producción vía aumento de importaciones de dichos bienes que tengan un alto contenido tecnológico.
Basándose en una metodología propuesta por Lora (1997, 2001), calculó que para 1999, El Salvador tenía un índice de implementación de reformas económicas más alto que el resto de Centroamérica y América Latina, lo que implica que la política comercial ha sido una de las políticas económicas a la cual se le ha dado mayor énfasis en la implementación del modelo neoliberal.
En el período analizado las principales políticas comerciales implementadas que contribuirían a la apertura comercial han sido la desgravación arancelaria y la firma de los Tratados de Libre Comercio (TLC). Para el caso de la desgravación arancelaria, esta se dio de manera gradual, pero continua, como mecanismo para contrarrestar el golpe para los capitalistas salvadoreños que tenían intereses en los sectores productivos exportadores. No obstante, sostiene que la configuración de la elite capitalista de nuestro país sufre una profunda reestructuración con la implementación del modelo neoliberal, a partir de los noventas. Lo acuerdos bilaterales comerciales vigentes hasta la fecha son con los siguientes socios comerciales: México (2000), República Dominicana (2001), Chile (2002), Panamá (2003), Estados Unidos (2004) y el más reciente Taiwán, que entró en vigencia en el 2008.





Clasificación de la política comercial de acuerdo a administración presidencial (1989-2011)
En el presente apartado, se presentaran las políticas comerciales implementadas de acuerdo a las administraciones presidenciales, a partir de 1989 a la fecha.


                                  
Administración Presidencial de Alfredo Cristiani (1989-1994)

La ejecución de esta desgravación arancelaria partía de dos supuestos: el primero de ellos, que la protección que había estado gozando la economía salvadoreña no le permitía al país insertarse en el mundo competitivo de la globalización ya que fomentaba sectores productivos ineficientes. La segunda, radicaba en la idea del florecimiento de las exportaciones a través de la participación de las maquilas en el país convirtiéndolo a este en una zona franca atrayente para la inversión extranjera.
No obstante, la puesta en marcha de la desgravación arancelaria no aseguraba que los sectores productivos se volvieran más eficientes. Si bien es cierto, existía la oportunidad de importar insumos productivos de alto contenido tecnológico, en muchas ocasiones no ha sido suficiente en relación a nuestros competidores y tampoco existía la mano de obra calificada para utilizar dichas tecnologías. Lo anterior implica, que a pesar de la medida de desgravación arancelaria, el rezago tecnológico de nuestros sectores productivos sigue latente, esto dio pauta para que nuevas tecnologías entraran en nuestras fronteras y eso ayudara a que nuestros sectores fueran capaces de producir más, sin embargo, no es suficiente para eliminar el rezago tecnológico que ha enfrentado el país históricamente. Antes de la implementación de la desgravación, con los aranceles se recaudaba aproximadamente el 27% de los ingresos tributarios, lo que implica un impacto negativo en la recaudación fiscal.
El cuadro muestra la desgravación arancelaria que sufrió la economía en la administración del presidente Cristiani. En ese período de cinco años se ve una disminución de los tramos aplicables a los aranceles pasando de 25 tramos en 1989 a tan solo 4 a finales de 1994. Además de esto, se observa como el techo arancelario paso de 290% en 1989 a 20% en 1994.


Administración Presidencial de Armando Calderón Sol (1994- 1999)
Las estrategias comerciales planteadas por el partido ARENA en su primer quinquenio de administración esperaban seguir su desarrollo con la entrada al poder de Armando Calderón Sol. En su Plan de Desarrollo Económico el presidente Calderón Sol estableció el objetivo de insertar al país en un proceso de modernización y globalización, cuyo discurso planteaba la posibilidad de llevar consigo un desarrollo integral, sostenido y sustentable (UCA, 1999). El fortalecimiento del modelo Neoliberal seguía cobrando importancia dados los esfuerzos por aumentar la apertura comercial y las diferentes etapas de privatizaciones que pretendían aumentar el comercio y las inversiones. En 1995, el país se adhiere a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que surge del antiguo GATT, y en 1996, el representante de El Salvador en la OMC aclaró que todavía estaban vigentes ciertas barreras no arancelarias así como procedimientos de registro y administrativos aplicados a las importaciones de productos farmacéuticos y sacarina. Es por esto que se hizo hincapié en que El Salvador estaba firmemente decidido a seguir mejorando su régimen de política comercial en los pocos sectores donde todavía se ven estas medidas no arancelarias. En esa medida, se esperaba contribuir a la entrada de productos que tenían dificultades, no por problemas arancelarios, sino de otra índole, favoreciendo de esta manera, aún más, a las importaciones.
Alvarenga (2001) identifica al plan de desgravación arancelaria universal, como parte de la reactivación del mercado común centroamericano, como la principal política comercial propuesta por el plan de gobierno del presidente Calderón Sol, se esperaba que en el transcurso de dicho período presidencial, se estableciera un techo arancelario del 6% y un piso del 1%, incluyendo dentro de dicho plan al sector agropecuario.
Según declaraciones de la OMC (1996) en este mismo año, El Salvador era partícipe activo de negociaciones comerciales bilaterales y regionales. Dado que es un país partidario del fortalecimiento del sistema multilateral, en este período se llevaron a cabo negociaciones para suscribir el ALCA48 buscando una compatibilidad de estos acuerdos con la OMC. El inicio de estos acuerdos comerciales terminaría en otra de las políticas comerciales aplicadas, de carácter bilateral, en los siguientes gobiernos: los tratados de libre comercio (TLC), que haría incrementar el nivel de apertura comercial. En 1998, el gobierno emprende la negociación de los TLC: “con el propósito de consolidar la inserción internacional de El Salvador en los mercados externos y ampliar las oportunidades económicas para los sectores productivos nacionales” (MINEC, 2010).
Estos tratados pasan a ser el eje fundamental de la política comercial implementada en nuestro país a partir de fines de los 90.
A partir de estas políticas, la OMC (1996) ha elogiado los esfuerzos hechos por El Salvador para poner su legislación comercial en conformidad con los Acuerdos de la OMC justificando que la liberalización comercial, junto con la desreglamentación de los mercados nacionales, han sido un elemento clave en el crecimiento de El Salvador aunque la relación entre el comercio y el PIB no ha recuperado todavía los niveles de la década de 1970. Lo anterior implica que a pesar del grado de liberalización comercial implementado por nuestro país, en 1996, la OMC aún consideraba que quedaba camino por recorrer.
En cuanto a la política cambiaria, Alvarenga (2001) sostiene que se implementa una convertibilidad de la moneda, anclada a 8.75 colones por cada dólar estadounidense. Dicha implementación era el prólogo a la ley de integración monetaria del 2001, en la cual se dolariza nuestra economía. Hernández (2009), argumenta que dicho tipo de cambio se encontraba sobrevaluado, lo que perjudica el precio de nuestras exportaciones en el exterior y favorece el de las importaciones.
Al igual que en el análisis del período presidencial de Alfredo Cristiani, es posible observar los principales préstamos internacionales obtenidos por el gobierno del presidente Calderón Sol, así como sus condicionantes en materia de política comercial.


Administración Presidencial de Francisco Flores (1999-2004)

Con la llegada de una nueva administración de ARENA y siguiendo con los lineamientos de la implementación de la apertura comercial, el Presidente Flores proponía el impulso de la actividad exportadora como elemento fundamental para el desarrollo de El Salvador dentro de su plan de Gobierno.
La política comercial en este período se enfocaba en los ya mencionados TLC. A partir de estos el gobierno en función, estableció dentro de sus líneas estratégicas facilitar la penetración y ampliación de mercados para las exportaciones salvadoreñas a través de promover la suscripción de acuerdos comerciales con países y bloques estratégicos. Asimismo, prometió mejorar la infraestructura que ayudaría a la capacidad exportadora del país a fin de potenciar su desarrollo y competitividad, y promover instrumentos financieros que apoyen efectivamente la diversificación y crecimiento de las exportaciones y la ampliación de los mercados.
En este sentido, continuando con las líneas estratégicas para la apertura comercial, y buscando mayores nexos con el mercado Latinoamericano, el Presidente Flores firma tratados bilaterales con cuatro nuevos socios: México, República Dominicana, Chile y Panamá. Además empezó a negociar, en 2003, el TLC entre Centroamérica y Estados Unidos que se implementará hasta 2006. El acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Centro América se comenzó a negociar en el año 2004. Asimismo, se comenzó a negociar en 2001, un tratado de libre comercio entre el CA-4 y Canadá, no obstante dichas negociaciones quedaron congeladas en 2004 y volvieron a ser retomadas por la Administración presidencial de Mauricio Funes.
En el año 2000 se suscribió el TLC con México, sobre la base de la apertura recíproca. Asimismo, en el largo plazo se esperaba una desgravación arancelaria que llegaría al 0%. México otorgó acceso inmediato a cerca del 78% de los productos industriales negociados provenientes de El Salvador, mientras que El Salvador concedió acceso inmediato al 59% de los mismos productos provenientes de México. Con respecto a los bienes agrícolas México elimina los subsidios agrícolas a las exportaciones y desmantela las barreras no arancelarias (cuotas, licencias, etc.) por lo que, se pretendía, que los productos agrícolas salvadoreños tengan un fácil acceso a las fronteras mexicanas. Este TLC entro en vigencia en el 2001, año en el que dichos compromisos se hicieron efectivos.
Luego de negociaciones y ratificaciones del TLC con República Dominicana, en octubre del año 2001 entra en vigencia el TLC otorgando acceso inmediato a los mercados de dicho país a cerca del 98.2% de nuestros productos. Se acordó que todos los productos negociados gozarían de 0% de arancel y serían favorecidos con preferencias iguales en ambos países. Sin embargo, se negoció por otro lado un listado de exclusiones para determinados productos, de entre los cuales destacan: el azúcar, derivados del petróleo, leche, alcohol etílico, entre otros. Al firmar y entrar en vigencia el TLC con Chile el 1 de julio de 2002, se otorgó libre entrada del 83% de los productos salvadoreños a este país. Sin embargo, un 4.41% de los productos nacionales quedaron excluidos de las negociaciones, en tanto que los productos restantes se someterán a un programa de desgravación arancelaria comprendido entre 3 y 10 años. Por su parte, El Salvador concedió acceso inmediato al 62.99% de los productos provenientes de Chile, dejando 4.38% en la lista de exclusiones y sometiendo el resto de productos a un programa de desgravaciones que comprende entre los 5 y 16 años.
A inicios del año 2003, entra en vigencia del TLC con Panamá. Según la Cámara Americana de Comercio (2008, citado en Garate, et al. 2008), el 85% de los productos salvadoreños gozan de libre entrada en el mercado panameño desde la puesta en marcha de este TLC, mientras que El Salvador otorgó acceso inmediato al 81% de los productos panameños. El resto de productos negociados por ambos países quedó sujeto a un calendario de desgravación que culminará en el año 2013 con la libre entrada de los productos a ambos países.
A pesar de todos los esfuerzos por poner en marcha estos TLC con los diferentes socios en América Latina, los saldos comerciales que se presentan con cada uno de ellos no han sido muy favorecedores para el país, lo que refuerza una de las hipótesis principales de nuestro estudio, ya que sugiere que la apertura comercial ha impactado negativamente en la competitividad internacional.
En cuanto a la política cambiaria adoptada en el período de Francisco Flores se ha convertido en la principal política económica de su período, y muy posiblemente de toda la década del 2000. Dicha política consiste en la implementación de la dolarización mediante la aprobación de la ley de integración monetaria y una reforma a la ley orgánica del BCR que le impide emitir moneda nacional.
Góchez (2011), establece que si bien las devaluaciones del tipo de cambio nominal no son suficientes para mejorar consistentemente la competitividad, la dolarización impide realizar ajustes paulatinos a través del tipo de cambio que puedan contribuir a aliviar la presión competitiva externa.
La administración del presidente Francisco Flores no quedo exento de recurrir a préstamos de Instituciones financieras internacionales. Tal como en el caso de la presidencia de Calderón Sol, las condiciones impuestas por dichas instituciones iban enfocadas al sector productivo con la variante de que en algunos casos, exigían mayor participación del sector financiero tanto nacional como internacional. Esto repercutiría de igual manera en la orientación de las políticas comerciales.


Administración Presidencial de Elías Antonio Saca (2004-2009)

Para darle continuidad a las políticas comerciales, el nuevo mandatario de la cuarta Administración de ARENA, Elías Antonio Saca establece en su plan de gobierno Plan País Seguro (2004), rediseñar políticas gubernamentales “para crear una ventaja competitiva a raíz de la conectividad que se ha estado estableciendo con el mundo”. En este período, la política comercial se sustenta en los TLC y la desgravación arancelaria.

De esta manera el gobierno en función pretendía, planteado en su discurso, crear una ventaja en los flujos derivados del comercio y la inversión extranjera, así como también, generar mayores oportunidades de empleo.
 La evolución tecnológica que se ha dado en los últimos años a nivel mundial, se ha presentado en el país pero a niveles menores, lo que implica que, como se ha mencionado en el análisis de la administración Cristiani, se sigue en una situación de rezago tecnológico que no ayuda a la mejora competitiva de los sectores productivos exportadores.

Según ARENA (2004), la inserción del país en el contexto mundial presentaba grandes oportunidades y a la vez grandes desafíos. Estos desafíos cobran mayor fuerza por la revolución tecnológica antes mencionada, ya que según la visión dominante, se trataba de un problema de aprovechamiento de los recursos tecnológicos, pasando por alto los problemas estructurales de los sectores productivos.

La administración Saca continuó con las negociaciones del acuerdo de Asociación con la Unión Europea e implementó el Tratado de libre comercio Centroamérica República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA). . Con la entrada en vigencia de este Tratado se lograría que el 99.73% de los productos provenientes del sector industrial salvadoreño tuvieran un acceso inmediato con un arancel cero al ingresar a los Estados Unidos, mientras que un 89% de los productos salvadoreños de origen agrícola, se manejarían de igual manera. Los productos restantes se desgravarán en un plazo máximo de 10 y 20 años respectivamente. El Salvador por su parte, otorgó acceso inmediato con arancel del 0% al 77.97% de los productos provenientes del sector industrial de Estados Unidos y concedió los mismos beneficios al 53% de sus productos agrícolas, también dejando el resto de productos sujetos a desgravaciones con un plazo de 10 y 20 años respectivamente.
El calendario de desgravación arancelaria del CAFTA supone una asimetría entre El Salvador y Estados Unidos, sin embargo, hay que tener en cuenta que si bien contiene un calendario diferenciado, al final del calendario ambos países deberán haber eliminado sus aranceles en casi la totalidad de sus bienes, por lo que según Góchez (2008), dicho calendario no está adecuado a un tratamiento de las asimetrías entre ambos países. Aunado a esta dificultad, sostiene que algunos productos agropecuarios estadounidenses, aunque alcanzaran el nivel de 0% en su tasa arancelaria, se encuentran protegidos por barreras no arancelarias como las medidas sanitarias y fitosanitarias y el subsidio a las exportaciones, por lo cual el mercado de dichos productos resulta prácticamente impenetrable, siendo en muchos casos, que se tratase de productos agropecuarios estratégicos para la región centroamericana.
Por otra parte, el 1 de marzo de 2008 entra en vigencia el TLC con Taiwán. En este se concedió acceso inmediato al 64.4% de los productos salvadoreños. Para el resto de productos, este tratado en particular posee un calendario de desgravaciones por categorías, establecidas de manera que aseguran la equiparación de aranceles entre los dos países firmantes. Por su lado, El Salvador concedió un acceso inmediato al 57.1% de los productos procedentes de la República de Taiwán, dejando igualmente el resto de productos sujetos a las distintas categorías de desgravaciones.

Según OMC (2010), El Salvador recorre el “buen camino” de la apertura comercial de manera sobresaliente ya que ha realizado en este período presidencial “avances”, tales como la modernización de las aduanas, la eliminación de prescripciones innecesarias en materia de licencias, la mejora de la transparencia de los reglamentos técnicos y las medidas sanitarias y fitosanitarias, y el fortalecimiento del marco institucional de política de competencia y contratación pública.


Administración Presidencial de Mauricio Funes (2009-2014)

El año 2009 marcó significativamente la historia política salvadoreña, debido a que asume el poder el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de la presidencia de la república bajo el mando de Mauricio Funes. De acuerdo al discurso oficial y propagandístico del FMLN, se espera dar un vuelco a las medidas neoliberales implementadas en los últimos 20 años por el partido ARENA, no obstante, no está muy claro si ha significado un cambio real en el rumbo económico del país.

El discurso se ve reflejado en el Plan Quinquenal de Desarrollo (2009-2014) que presenta el nuevo mandatario. Sus áreas prioritarias se enfocan en las áreas sociales y económicas que tienen que ver con la reactivación de sectores que antes jugaban un papel preponderante en la economía del país; ya no se insiste, al menos discursivamente, en que el país forme parte de un mundo globalizado.

Con el cumplimiento de dicho objetivo se espera tener como resultado un crecimiento de las exportaciones de bienes y servicios de al menos el 20% al final de su período de gobierno (Plan Quinquenal de Desarrollo, 2009).

No obstante la realidad en estos dos años de gestión ha sido otra, ya que en cuanto a la implementación de política comercial en la administración Funes, Góchez (2011), plantea que se han mantenido los lineamientos de la apertura comercial en el contexto del modelo neoliberal que han traído los cuatro gobiernos anteriores.

De acuerdo a MINEC (2010; citado en Salgado, et al. 2010), el 60.22% del total de bienes agrícolas y el 99.23% de los industriales producidos en Centroamérica tendrán acceso inmediato con tasa arancelaria de 0%a la Unión Europea, mientras que el 34.09% del total de bienes agrícolas y el 50.21% de los industriales producidos en la Unión Europea gozarán del acceso inmediato. Al cabo de 10 años, Centroamérica habrá liberalizado en un 97.73% su comercio bilateral, mientras que la UE lo habrá hecho en 100%. Tal como planteaba Góchez (2008), en su análisis sobre el CAFTA, el calendario arancelario del ADA no toma en cuenta de manera suficiente las diferencias asimétricas entre la UE y CA.

Otra medida que fortalece el argumento de continuidad en las políticas comercial de la gestión presidencial de Mauricio Funes, es la abolición del subsidio a las exportaciones “draw-back” que se ratificó con la ley de reactivación de las exportaciones de 1990, para implementar el “draw-back puro” que hace referencia a la definición original de dicho mecanismo aduanero, en la cual se realizan devoluciones sobre los impuestos pagados por insumos utilizados por los exportadores. Dicha política comercial fue a raíz de un señalamiento de la OMC, en el cual hacía referencia a que dicho subsidio era competencia internacional desleal.

El subsidio a las exportaciones, o “draw-back” que venía desde los noventas, según Díaz (2010), solo beneficiaba a un 15% de la totalidad de exportadores, por lo que resulta evidente, que en los gobiernos anteriores esta medida se utilizaba en beneficio de una mayoría de la clase capitalista dedicada a la exportación, a pesar de las recomendaciones que venía haciendo la OMC sobre su abolición desde 2005. Lo anterior sugiere que en los  gobiernos de ARENA, que la rapidez en la implementación de las políticas neoliberales guarda una relación directa con los efectos de las mismas sobre la élite capitalista, de este modo aquellas medidas que afecten en mayor medida los intereses de dicha clase serán aplicadas con mayor lentitud.

Otra medida de política comercial implementada en este período ha sido la ley de creación del Centro de Trámites de Importaciones y Exportaciones (CIEX). El CIEX es la figura del antiguo CENTREX, la principal diferencia entre ambos es que el CENTREX solo agilizaba procesos burocráticos relacionados a las exportaciones, mientras que el CIEX lo hace también con importaciones. Si se consideran los procesos burocráticos como "barreras no arancelarias" de las importaciones, dicha reforma del CENTREX vendría a contribuir al fomento de la apertura comercial, en concreto en las importaciones.
Con respecto a las mejoras observadas en el comercio internacional, Díaz (2010), sostiene que dichas mejoras obedecen, en mayor medida, a la recuperación económica de nuestros principales socios comerciales y no a las políticas comerciales implementadas en este período.
El Presidente de la República, Mauricio Funes,  llamó hoy a construir una alianza sólida que involucre a todos los sectores del país con el objetivo de alcanzar metas aceptables de crecimiento económico, generación de empleo y distribución equitativa de la riqueza.

Vivimos un momento muy especial porque tenemos ante nosotros la oportunidad cierta de compartir objetivos, lograr acuerdos y tejer la alianza que nos lleve al logro de esas metas”, afirmó el mandatario en su discurso.

En este sentido, agregó que en el ámbito económico, este año 2013 el gobierno lo define como un año crucial para el futuro desarrollo del país porque “se espera dar pasos decisivos en la construcción de las bases de un nuevo modelo económico y social más eficiente, competitivo e inclusivo”.

El gobernante señaló que este año se concretizarán los grandes proyectos que buscan modernizar la economía, aumentar la competitividad y convertir a El Salvador en un país atractivo para la inversión nacional y extranjera.

La ejecución de estos proyectos abarcará  de 4 a 5 años, involucrando la movilización de una gran cantidad de recursos públicos y privados, nacionales e internacionales, que en conjunto suman más de 2 mil quinientos millones de dólares, manifestó el mandatario.

Entre estos proyectos, destaca la modernización y posterior ampliación del Aeropuerto Internacional de El Salvador, a través de un asocio público-privado, cuya fase de modernización significará una inversión de alrededor de 70 millones de dólares.

Otros proyectos son la concesión del Puerto de La Unión, y la licitación de 350 megavatios de energía, que supondrá una inversión privada del orden de los 900 millones de dólares y que representará la inversión privada más grande en la historia reciente del país.

El cuarto proyecto, ya en marcha, es la construcción del primer tramo del nuevo Sistema de Transporte Metropolitano (SITRAMSS), cuya inversión total llega a más de 100 millones de dólares.
Además destacó la eventual ejecución del proyecto Fomilenio II, que “pretende convertirse en un factor desencadenante de la inversión privada en todo el país, especialmente en la zona costero- marina” y resaltó  la iniciativa del Asocio para el Crecimiento que lleva adelante con la colaboración del gobierno de Estados Unidos.

“Estos proyectos constituyen una base insoslayable para lograr acuerdos que nos involucren a todos y una alianza para convertirlos en realidad”, señaló el gobernante ante los empresarios.

En ese contexto, hizo un llamado a las diferentes fuerzas sociales y políticas para asumir el compromiso de excluir estos temas del “debate electoralista en el que se expresan más los intereses partidarios o de grupo, que los del país en su conjunto”.

Agregó que, por el contrario, estos grandes temas deben ser entendidos como la mayor herencia del gobierno a las administraciones venideras, en materia de inversiones productivas generadoras de crecimiento, empleo, ingresos y bienestar.

El mandatario informó que con el objetivo de  garantizar la estabilidad y el buen clima social y político en el actual proceso electoral, ha convocado a los candidatos a la Presidencia de la República para asegurar que los temas estratégicos del país tengan el tratamiento conveniente que necesita el país.

Además, el Presidente Funes invitó a la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) a retornar al seno del Consejo Económico y Social (CES), entidad cuya participación anunció será ampliada a nuevos sectores empresariales, nacionales e internacionales, representación de salvadoreños en el exterior, entre otros. 
Con el apoyo de la Embajada Americana y el Departamento de Comercio de los Estados Unidos se realizó en El Salvador durante los días 16 y17 de julio de 2012, el evento denominado “Desarrollando una Ventaja Competitiva en el  Mercado Actual: a través de un  Diálogo Público Privado en pro de la Facilitación del Comercio y la Inversión”. En el evento participaron representantes del sector público y privado y se abordaron diferentes temáticas relacionadas al comercio, tales como, el Programa Operador Económico Autorizado (OEA) y la Asociación Aduana comercio contra el Terrorismo (C TPAT) que permiten a las Aduanas diferenciar el comercio de alto riesgo, contribuyendo a facilitar el comercio legítimo en beneficio de una mayor competitividad y eficiencia.



 



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